Aun recuerdo lo bien que se me daba escribir cada delirio, como era capaz de estar hasta las más estresantes madrugadas esparciendo pensamientos en mi puta libreta, incluso sin inspiración, llenar folios de pájaros que vuelan lejos,muy lejos... y yo me envidio. Envidio a mi yo verdadero, a mi yo que vive pegado a un maldito boli bic negro.
Aunque sigo siendo la misma, ya no laten mis canciones cuando el problema quiebra mi razón. Lo reconozco, no plasmo mis sentimientos porque me da miedo quedarme en blanco, y, sabiendo que un folio es el reflejo de mi alma, sentirme absoluta e inquietantemente vacía...como ahora.
¿qué hago? lo único que quédame es que se volar, sin ni siquiera alas... una simple pluma puede convertirme en una bandada completa, que emigran hacia un lugar mejor, el ritmo y la poesía, mi puto motor de vida.
Me pido perdón a mi misma, por fallarle al ÚNICO que jamás me falló, el folio..pero ni siquiera escribir apeteceme en estos tiempos... si ellos supieran, el enemigo que esconde mi sonrisa..
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