sábado, 21 de abril de 2012

amor por esto

Aun recuerdo lo bien que se me daba escribir cada delirio, como era capaz de estar hasta las más estresantes madrugadas esparciendo pensamientos en mi puta libreta, incluso sin inspiración, llenar folios de pájaros que vuelan lejos,muy lejos... y yo me envidio. Envidio a mi yo verdadero, a mi yo que vive pegado a un maldito boli bic negro.
Aunque sigo siendo la misma, ya no laten mis canciones cuando el problema quiebra mi razón. Lo reconozco, no plasmo mis sentimientos porque me da miedo quedarme en blanco, y, sabiendo que un folio es el reflejo de mi alma, sentirme absoluta e inquietantemente vacía...como ahora.
¿qué hago? lo único que quédame es que se volar, sin ni siquiera alas... una simple pluma puede convertirme en una bandada completa, que emigran hacia un lugar mejor, el ritmo y la poesía, mi puto motor de vida.
Me pido perdón a mi misma, por fallarle al ÚNICO que jamás me falló, el folio..pero  ni siquiera escribir apeteceme en estos tiempos... si ellos supieran, el enemigo  que esconde mi sonrisa..

martes, 3 de abril de 2012

Cada día, vida mía, me enamoro.

Y aquí está ella otra vez... abrazánome fuerte con un escalofrío que, impasible, recorre una a una las lágrimas derramadas en estas noches tan frías como inciertas. Echaba tanto de menos ese sonido intenso purificando cada hoja, cada esquina, cada maceta, cada flor, cada beso, cada instante...
 Convirtieronme en un sueño roto agonizando por no llegar a ser, susurrando el dolor que hundia en tristeza mi mirada, aguantando despejadas madrugadas de cansancio y amando cada gota de lluvia... así, olvidome de fundir en rencor a las estrellas. ¿Qué decir? si mil suspiros ya provocaronme aquellas nubes, deseosas de nacer y aterrizar en el infinito de tus labios...
Y el agua rebosa en mis sentidos, y yo bailo con el bolígrafo un valls acelerado, cantándole a la luna escondida de este tierno lunes, ansiosa de un sol cálido de sábado... Piénsolo, ¿qué decir al sufrimiento? si poca rosa espinada es mi miseria, atajando las lágrimas de mi no ignorancia, aun sabiéndolo. Cuan la vida corta es y cuan infinita la hacemos...